Para mí, hoy no es un cierre, sino el comienzo de un año por el que apuesto muchísimo. Nueva carrera, vivir sola, vacaciones con amigos. Cambios. Ésa es la palabra que define mi 2015.
Este año se trató de fallar, de perderle el miedo a detenerse un momento y pensar qué quiero, de tomar otro rumbo.
Así que esta noche brindo por los otros rumbos, por las nuevas experiencias, por mi
familia, por mis amigos, por mis abuelos que ya no están en la mesa acompañándonos. Brindo por todas las equivocaciones de este 2015, por todo lo que aprendí, por los 'te extraño' que nunca dije, y por animarme a decirlos. Brindo por equivocarme este 2016. Porque equivocarse es aprender, es crecer.
Cambiando de tema, dejo las recetas de los brownies que hice para hoy. Uno con nueces y el otro con Oreos. Quedaron así:


